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Alimentación del bebé
En el primer año de vida, el bebé triplica su peso y su alimentación evoluciona más que en ninguna otra etapa: de la leche como único alimento a probar sabores, texturas y, poco a poco, compartir la comida familiar. En la sección de alimentación del bebé de FARMACIA BARCELÓ Los Garres encontrarás leches infantiles, cereales, papillas, biberones y accesorios, y te acompañamos con consejos en cada etapa.
En esta sección
- Leches infantiles: de inicio, de continuación, de crecimiento y especiales.
- Papillas y cereales: para la alimentación complementaria.
- Galletas adaptadas a los más pequeños.
- Biberones y tetinas.
- Accesorios de alimentación: platos, cucharas, vasos y baberos.
- Complementos alimenticios para bebés, con indicación del pediatra.
Los primeros seis meses
Hasta los seis meses, la leche materna o, en su defecto, una leche de fórmula de inicio cubre todas las necesidades del bebé. No necesita agua, zumos, infusiones ni otros alimentos. Las tomas son a demanda, guiándose por las señales de hambre del bebé, como chuparse las manos, buscar con la boca o inquietarse, sin esperar al llanto.
La alimentación complementaria
Hacia los seis meses, cuando el bebé se mantiene sentado con apoyo, muestra interés por la comida y ha perdido el reflejo que le hace expulsar con la lengua lo que entra en la boca, llega el momento de ofrecer otros alimentos. Se pueden introducir de forma variada, en purés, chafados o en trozos blandos adaptados, y la leche sigue siendo su alimento principal durante el primer año.
Alimentos que conviene evitar
- Miel: no antes del año, por el riesgo de botulismo.
- Leche de vaca como bebida principal: no antes del año.
- Sal y azúcar añadidos: innecesarios en la comida del bebé.
- Frutos secos enteros, uvas enteras y alimentos duros y pequeños: por riesgo de atragantamiento en los primeros años.
- Pescados grandes con mucho mercurio: como el pez espada, el tiburón o el atún rojo, durante la infancia.
- Verduras de hoja verde como espinacas y acelgas: en el primer año, en cantidades pequeñas o mejor evitarlas, por su contenido en nitratos.
- Bebidas de arroz: no se recomiendan en niños pequeños.
Los alérgenos
Las recomendaciones actuales no aconsejan retrasar la introducción de los alimentos más alergénicos, como el huevo, el pescado o el gluten. Se pueden ofrecer a partir de los seis meses, de uno en uno y en pequeñas cantidades, observando la tolerancia. Si en la familia hay alergias o el bebé tiene dermatitis atópica grave, consulta antes con el pediatra.
El hierro, un nutriente clave
A partir de los seis meses, las reservas de hierro con las que nace el bebé empiezan a agotarse, y la alimentación debe aportarlo. La carne, el pescado, el huevo, las legumbres y los cereales enriquecidos son buenas fuentes. Acompañarlos de alimentos ricos en vitamina C, como la fruta o el tomate, mejora su absorción. Incluye algún alimento rico en hierro en varias comidas al día.
Prevenir los atragantamientos
- Ofrece la comida siempre con el bebé sentado y erguido, nunca tumbado ni mientras camina o juega.
- No le dejes solo mientras come.
- Adapta la forma de los alimentos: cuartea las uvas y los tomates cherry, chafa las legumbres y ofrece las frutas duras cocidas o ralladas.
- No le des frutos secos enteros, palomitas ni caramelos duros.
- Aprende las maniobras de primeros auxilios en caso de atragantamiento.
Comer en familia
Sentar al bebé a la mesa con el resto de la familia, aunque todavía coma poco, le ayuda a aprender por imitación y a disfrutar de la comida. Ofrece alimentos variados de la comida familiar, sin sal añadida, y deja que toque, explore y se manche. La comida es también un momento de descubrimiento.
El método de alimentación guiada por el bebé
Cada vez más familias optan por ofrecer desde el principio alimentos en trozos blandos y de tamaño adecuado para que el bebé los coja con las manos y se alimente solo, en lugar de purés con cuchara. Este método favorece la autonomía y la masticación, pero requiere que el bebé cumpla los requisitos de desarrollo, que los alimentos se adapten bien y que los adultos conozcan las medidas de prevención de atragantamientos. También es posible combinar ambos métodos.
Bebés que comen poco
Es frecuente que el apetito disminuya a partir del año, cuando el ritmo de crecimiento se ralentiza. Mientras el niño esté activo y crezca bien en las revisiones, no hay motivo de preocupación. Ofrece raciones pequeñas, respeta su saciedad y evita las distracciones y la presión durante las comidas.
Higiene en la preparación
Lávate las manos antes de preparar la comida del bebé, lava bien frutas y verduras, cocina por completo carnes, pescados y huevos, y conserva los restos en la nevera, bien tapados, no más de un día o dos.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo puede beber agua?
A partir de los seis meses, al empezar con otros alimentos, ofrécele agua en pequeñas cantidades.
¿Purés o trozos?
Ambas opciones son válidas. Lo importante es ir avanzando en texturas para que aprenda a masticar.
¿Cuánto debe comer?
Confía en su apetito: el bebé sabe cuándo tiene hambre y cuándo está saciado. No le fuerces a terminar.
Te asesoramos
Te esperamos en la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas, para ayudarte en cada etapa de la alimentación de tu bebé.