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Protector solar facial

La cara es la zona del cuerpo que más sol recibe a lo largo de la vida, y en la playa, la montaña o haciendo deporte esa exposición se multiplica por el reflejo del agua, la arena y la nieve. Por eso necesita una protección específica: resistente al agua y al sudor, que no pique en los ojos, que no deje la piel brillante y que se pueda renovar con facilidad. En esta sección de FARMACIA BARCELÓ Los Garres encontrarás protectores solares faciales para la playa, el deporte y la montaña, y te explicamos cómo elegirlos según tu piel y tu actividad.

Formatos para la playa y el deporte

  • Fluidos resistentes al agua: ligeros, de absorción rápida y que aguantan el baño y el sudor.
  • Sticks: muy prácticos para la nariz, los pómulos, las orejas y los labios, y para renovar la protección sin mancharse las manos.
  • Brumas faciales: permiten reaplicar sobre la piel sin frotar; conviene cerrar los ojos y no inhalarlas.
  • Cremas con color: unifican el tono y protegen también frente a la luz visible.

Que no piquen en los ojos

Con el sudor y el agua, algunos protectores se escurren hacia los ojos y producen escozor y lagrimeo, algo muy molesto al hacer deporte o en los niños. Existen fórmulas probadas para no irritar los ojos, que conviene elegir para correr, montar en bicicleta, jugar al pádel o pasar horas en el agua. Aplicar el protector un poco por debajo de las cejas y usar gorra con visera también ayuda.

Zonas que se queman primero

  1. La nariz y la parte alta de los pómulos.
  2. Las orejas, sobre todo en el borde superior.
  3. Los labios, que necesitan un bálsamo con protección.
  4. Los párpados y el contorno de los ojos.
  5. La raya del pelo y la calva, que se protegen mejor con sombrero o un spray específico.
  6. El cuello y la nuca, que a menudo se olvidan.

Montaña y nieve

En la montaña, la radiación ultravioleta aumenta con la altitud, y la nieve refleja una gran parte de ella, de modo que la piel recibe radiación desde arriba y desde abajo. Aunque haga frío y no se note el calor del sol, el riesgo de quemadura es muy alto. Usa un factor muy alto, renueva la aplicación con frecuencia, protege los labios y usa gafas de sol con filtro adecuado para la montaña.

Piel grasa y acné en verano

En verano, el calor y la humedad aumentan la grasa de la piel, y algunas personas notan más granitos. Elige protectores faciales sin aceites, no comedogénicos y con acabado seco o mate. Limpia bien la cara al terminar el día para retirar los restos de protector, sudor y sal, y no renuncies a la protección: el sol empeora las marcas y manchas que dejan los granos.

Manchas en la cara

Las personas con tendencia a las manchas, como el melasma, necesitan una protección muy alta y constante, porque cualquier exposición puede oscurecerlas. Los protectores con color protegen además frente a la luz visible, que también influye en estas manchas. Durante el embarazo y con algunos anticonceptivos, el riesgo de manchas aumenta, por lo que conviene extremar la protección.

Hombres y protección facial

Muchos hombres no usan protector en la cara, sobre todo si no tienen costumbre de usar cremas. Sin embargo, la frente, la nariz, las orejas y la calva son zonas donde aparecen con frecuencia lesiones por el sol a partir de cierta edad. Los fluidos de textura ligera y acabado mate, los sticks y los sprays para el cuero cabelludo hacen que protegerse resulte rápido y cómodo, incluso con barba.

Después de un tratamiento facial

Tras un peeling, una limpieza facial profunda, un tratamiento con láser o el uso de retinoides o ácidos exfoliantes, la piel es mucho más sensible al sol y se mancha con facilidad. En estos casos, la protección debe ser muy alta y constante, también en los días nublados, y conviene evitar la exposición directa durante el tiempo que indique el profesional que realizó el tratamiento.

Cómo aplicarlo bien

Para cubrir bien la cara y el cuello se necesita aproximadamente la cantidad que cabe a lo largo de dos dedos. Repártela en pequeños toques por la frente, las mejillas, la nariz, la barbilla y el cuello, y extiéndela sin olvidar las orejas y el borde del pelo. Si usas otros productos, como sérums o hidratantes, aplica el protector siempre como último paso de la rutina, antes del maquillaje.

Renovar la protección

En la playa, renueva el protector facial cada dos horas y después de cada baño, de secarte la cara con la toalla o de sudar mucho. Los sticks y las brumas facilitan esta tarea. El maquillaje con protección solar puede ayudar en el día a día, pero no es suficiente para un día de playa o de deporte al aire libre.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar el protector corporal en la cara?

Puedes, pero los faciales tienen texturas más ligeras y suelen picar menos en los ojos.

¿Qué protector uso si tengo la piel sensible?

Los de filtros minerales y sin perfume suelen tolerarse mejor.

¿Los niños necesitan un protector facial diferente?

Existen fórmulas infantiles y sticks que no pican en los ojos, ideales para ellos.

Te asesoramos

Ven a la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. No olvides los labios: visita la sección de labial de protección solar.