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Piel atópica bebé

La dermatitis atópica es la enfermedad de la piel más frecuente en la infancia, y muchas veces aparece en los primeros meses de vida. La piel del bebé se vuelve seca, áspera y le pica, lo que altera su sueño y su humor, y preocupa mucho a las familias. Con unos cuidados diarios constantes y el tratamiento adecuado en los brotes, la mayoría de los bebés mejoran mucho. En FARMACIA BARCELÓ Los Garres te ayudamos a elegir los productos para la piel atópica de tu bebé y a establecer una rutina sencilla.

Cómo reconocerla

  • En los bebés, suele empezar en las mejillas, la frente y el cuero cabelludo, respetando la zona del pañal.
  • Más adelante aparece en los pliegues de los codos, detrás de las rodillas, en el cuello y en las muñecas.
  • La piel está seca, enrojecida y áspera, a veces con pequeñas vesículas o costras.
  • El picor es el síntoma principal: el bebé se frota contra las sábanas o la ropa y está irritable.
  • Evoluciona en brotes, con épocas mejores y peores.

La rutina diaria

  1. Baño corto: de cinco minutos, con agua tibia y un aceite o gel limpiador para piel atópica, sin jabón.
  2. Secado suave: a toquecitos, sin frotar.
  3. Emoliente en los tres minutos siguientes: aplicado en todo el cuerpo con la piel aún algo húmeda, en capa generosa.
  4. Segunda aplicación al día: o más, en las zonas más secas.
  5. Constancia: el emoliente se aplica todos los días, también cuando la piel está bien, para espaciar los brotes.

Cómo elegir el emoliente

Los emolientes para piel atópica restauran los lípidos de la barrera y algunos incluyen además activos que calman el picor o equilibran la flora de la piel. Elige fórmulas sin perfume, adaptadas a la edad del bebé, y una textura que puedas aplicar con facilidad: las cremas y bálsamos para las zonas muy secas, y las leches más fluidas para el cuerpo en verano. Para facilitar la constancia, ten un envase con dosificador en el cambiador.

Factores que empeoran la piel

  • El calor y el sudor: no abrigues en exceso al bebé.
  • La lana y los tejidos sintéticos en contacto con la piel.
  • Los detergentes perfumados y el suavizante.
  • La saliva en la cara, en la época de los dientes.
  • Las infecciones, como los catarros.
  • El aire seco de la calefacción.

Durante los brotes

Cuando la piel se enrojece y pica mucho, el emoliente no es suficiente y el pediatra suele indicar una crema antiinflamatoria durante unos días. Usada como te indique, es segura y eficaz, y evita que el brote se prolongue. No la suspendas antes de tiempo por miedo, y continúa con el emoliente en el resto del cuerpo.

Evitar el rascado

El picor lleva al rascado, y el rascado empeora la inflamación y puede infectar la piel. Mantén las uñas del bebé cortas y limadas, usa manoplas de algodón por la noche si se rasca dormido y distráele cuando notes que empieza a frotarse. Aplicar el emoliente frío, guardado en la nevera, alivia mucho el picor en los momentos de más molestia.

Señales de infección

La piel atópica se infecta con más facilidad. Consulta con el pediatra si aparecen costras amarillentas, supuración, ampollas, pequeñas lesiones agrupadas que duelen o si el bebé tiene fiebre y empeora de repente. Estas situaciones necesitan un tratamiento específico.

La ropa y la casa

Viste al bebé con ropa de algodón suave, holgada y sin etiquetas, y lávala con un detergente sin perfume, aclarando bien. Mantén la habitación fresca, entre diecinueve y veintiún grados, y ventílala a diario. Evita fumar en casa y en el coche: el humo empeora la piel y las vías respiratorias del bebé.

La guardería y el colegio

Si tu hijo con piel atópica va a la guardería, deja allí un envase de su emoliente y explica a los educadores cuándo aplicarlo, por ejemplo después del cambio de pañal o si le notas picor. Pide que usen agua y su limpiador en lugar de toallitas perfumadas, y que eviten los baberos o ropa de tejidos que le irriten. En los días de brote, una camiseta de algodón de manga larga protege la piel del roce y de la arena del patio.

El impacto en la familia

Las noches sin dormir por el picor agotan a toda la familia. Seguir la rutina con constancia, tratar los brotes a tiempo y apoyarse en el pediatra y en la farmacia hace que la situación sea mucho más llevadera. No dudes en pedir ayuda si te sientes superado.

El verano y el baño en el mar

Muchos niños atópicos mejoran en verano con el sol y el baño en el mar, aunque a otros el sudor y el cloro de la piscina les empeoran. Después del baño, aclara la piel con agua dulce, sécala bien y aplica el emoliente. Protege al bebé del sol según su edad, con ropa, sombra y, a partir de los seis meses, un protector mineral.

Preguntas frecuentes

¿La dermatitis atópica es una alergia alimentaria?

No. Algunos bebés con dermatitis tienen también alergias, pero no se deben retirar alimentos sin indicación del pediatra.

¿Se cura con la edad?

En muchos niños mejora mucho o desaparece con los años, aunque la piel suele seguir siendo seca.

¿Puedo bañarlo todos los días?

Sí, si el baño es corto y aplicas el emoliente después.

Te acompañamos

Ven a vernos a la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. Para el resto de la familia, consulta la sección de piel atópica.