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Defensas infantil
Catarro tras catarro, otitis, gastroenteritis: los primeros años de guardería y colegio ponen a prueba a toda la familia. Es lógico preguntarse si se puede hacer algo para reforzar las defensas de los niños. En esta sección de FARMACIA BARCELÓ Los Garres encontrarás complementos pensados para apoyar el sistema inmunitario infantil, y te explicamos qué medidas tienen realmente más peso para que tu hijo enferme menos.
Un sistema inmunitario en construcción
Las defensas de los niños maduran al entrar en contacto con los virus y bacterias de su entorno. Por eso es normal que un niño pequeño que empieza la guardería tenga entre seis y diez infecciones respiratorias al año, la mayoría leves. Cada una de ellas le ayuda a construir su inmunidad, y con los años las infecciones se van espaciando. Tener muchos catarros no significa, en la mayoría de los casos, tener las defensas bajas.
Lo que más ayuda
- Las vacunas: siguiendo el calendario, protegen frente a infecciones graves.
- Dormir bien: el sueño suficiente es fundamental para el sistema inmunitario.
- Una alimentación variada: con frutas, verduras, legumbres, pescado y lácteos.
- La lactancia materna: aporta defensas al bebé.
- Lavarse las manos: reduce mucho la transmisión de virus.
- Jugar al aire libre: la actividad física y el sol con precaución favorecen la salud general.
- Evitar el humo del tabaco: aumenta las infecciones respiratorias y las otitis.
Complementos para las defensas
Existen complementos infantiles con nutrientes que contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario, como la vitamina C, la vitamina D, el zinc o el selenio, a veces combinados con probióticos, betaglucanos, lactoferrina o extractos vegetales. Pueden ser útiles en épocas concretas o en niños con una alimentación poco variada, pero no sustituyen a las medidas anteriores ni evitan todos los catarros. Algunos extractos vegetales, como la equinácea, no se recomiendan en niños pequeños.
El própolis
El própolis es una sustancia que elaboran las abejas y que se usa tradicionalmente en jarabes y sprays para la garganta. Puede producir reacciones alérgicas, especialmente en niños con alergia al polen, a las picaduras de abeja o con dermatitis atópica. Consulta antes de usarlo.
Cuándo consultar con el pediatra
- Si las infecciones son graves, como neumonías repetidas.
- Si las otitis se repiten muchas veces en poco tiempo.
- Si el niño no gana peso o no crece como debería.
- Si las infecciones tardan mucho en curarse o necesitan antibióticos con frecuencia.
Los antibióticos, solo cuando hacen falta
La mayoría de los catarros, faringitis y bronquitis infantiles están causados por virus, frente a los que los antibióticos no tienen ningún efecto. Usarlos sin necesidad no acorta la enfermedad, altera la flora intestinal y favorece las resistencias. Sigue siempre la indicación del pediatra y, si te receta un antibiótico, complétalo tal como te lo ha pautado, aunque el niño se encuentre mejor antes.
La guardería y los contagios
En la guardería los niños comparten juguetes, se llevan las manos a la boca y aún no saben taparse al toser. Mantenerlos en casa mientras tienen fiebre, enseñarles a lavarse las manos y limpiar con frecuencia los juguetes compartidos reduce los contagios. Ten paciencia: los primeros inviernos son los más duros.
Mocos que no se van
A veces parece que el niño encadena un catarro con otro durante semanas. En la mayoría de los casos son infecciones distintas que se suceden. Los lavados nasales frecuentes, beber líquidos y dormir con la cabeza algo elevada alivian las molestias mientras su sistema inmunitario termina de madurar.
La vitamina D y el sol
La vitamina D participa en el funcionamiento del sistema inmunitario, y nuestro cuerpo la fabrica sobre todo gracias al sol. En una región tan soleada como la nuestra, unos minutos de juego al aire libre a diario, evitando las horas centrales del día en verano, suelen ser suficientes en la mayoría de los niños. Los que pasan poco tiempo fuera o tienen la piel muy oscura pueden necesitar un aporte extra, según valore el pediatra.
Fiebre: aliada, no enemiga
La fiebre forma parte de la respuesta del organismo contra la infección. No hace falta bajarla siempre: lo importante es que el niño esté cómodo. Ofrécele líquidos, ropa ligera y descanso, y usa el antitérmico si está molesto.
El papel del intestino
Una gran parte del sistema inmunitario se encuentra en el intestino, en relación con los microorganismos que viven en él. Una alimentación rica en fibra, frutas, verduras y legumbres, y los alimentos fermentados como el yogur, ayudan a mantener una flora intestinal equilibrada.
Preguntas frecuentes
¿Los complementos evitan que se resfríe?
No pueden evitar todos los catarros, aunque algunos pueden contribuir a que el sistema inmunitario funcione con normalidad.
¿Cuándo empezar a tomarlos?
Muchas familias los usan al inicio del otoño, durante unas semanas o meses, según el producto.
¿Puede tomarlos un bebé?
Solo los indicados para su edad y siempre consultando antes con el pediatra.
Te asesoramos
Ven a vernos a la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. Para cuidar su flora intestinal, consulta nuestra sección de probióticos infantiles.