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Apósitos y tiritas
Las tiritas y los apósitos son, probablemente, lo que más se usa del botiquín. Protegen las heridas de la suciedad y los roces, absorben el exudado y crean las condiciones adecuadas para que la piel se repare. Hoy existen apósitos específicos para cada tipo de herida, desde un pequeño corte en el dedo hasta una ampolla en el talón o una quemadura leve. En esta sección de FARMACIA BARCELÓ Los Garres encontrarás tiritas y apósitos de todos los tamaños y materiales, y te ayudamos a elegir el adecuado y a usarlo bien para que la herida cicatrice cuanto antes.
Tipos de tiritas
- De tela: flexibles y resistentes, se adaptan bien a los dedos y las articulaciones.
- De plástico: económicas y resistentes a las salpicaduras.
- Transparentes e impermeables: discretas y aptas para la ducha.
- Hipoalergénicas: para pieles sensibles o con alergia a los adhesivos.
- Infantiles: con dibujos, para que los más pequeños se dejen curar.
- Formas especiales: para las yemas de los dedos y los nudillos.
Apósitos para cada herida
- Apósitos estériles con almohadilla: para heridas más grandes o que exudan.
- Apósitos hidrocoloides: mantienen un ambiente húmedo que favorece la cicatrización y alivian el dolor; ideales para ampollas y rozaduras.
- Apósitos para quemaduras: refrescan y protegen las quemaduras leves.
- Apósitos impermeables: para poder ducharse sin mojar la herida, por ejemplo tras una pequeña intervención.
- Apósitos de silicona para cicatrices: ayudan a mejorar el aspecto de las cicatrices una vez cerrada la herida.
La cura en ambiente húmedo
Durante mucho tiempo se pensó que las heridas cicatrizaban mejor al aire, formando costra. Hoy se sabe que un ambiente húmedo y protegido acelera la reparación de la piel, reduce el dolor y deja mejores cicatrices. Los apósitos modernos, como los hidrocoloides, están diseñados para mantener esa humedad sin que la herida se macere. Por eso es preferible cubrir las heridas pequeñas que dejarlas al descubierto.
Cómo colocar y cambiar un apósito
- Lava y desinfecta la herida y deja secar la piel de alrededor.
- Elige un apósito cuya almohadilla cubra toda la herida con margen.
- Colócalo sin tocar la parte que va a estar en contacto con la herida.
- Cambia las tiritas convencionales cuando se mojen o se ensucien, o una vez al día.
- Los hidrocoloides pueden permanecer varios días: cámbialos cuando empiecen a despegarse o el gel llegue al borde.
- Retíralos con suavidad, en la dirección del vello, sujetando la piel.
Ampollas
Las ampollas por rozaduras de calzado son muy frecuentes al estrenar zapatos o en las caminatas largas. No las revientes: la piel que las cubre es la mejor protección frente a las infecciones. Cúbrelas con un apósito hidrocoloide específico, que amortigua el roce y alivia el dolor. Si la ampolla se ha roto sola, limpia la zona, no arranques la piel y aplica igualmente un apósito. Prevenirlas es fácil: usa calcetines adecuados y protege las zonas de roce antes de caminar.
Heridas en zonas difíciles
En los dedos, los nudillos, los codos y las rodillas, las tiritas normales se despegan enseguida con el movimiento. Para estas zonas hay formatos especiales, con forma de mariposa o de doble ala, y tiritas de tela más elásticas que acompañan el movimiento. En la planta del pie, donde la presión es constante, los apósitos acolchados o los hidrocoloides se mantienen mejor. En la cara, los apósitos transparentes y finos son más discretos.
Cicatrices
Una vez que la herida se ha cerrado por completo, la cicatriz sigue madurando durante meses. En esa fase, los apósitos y geles de silicona ayudan a que quede más plana y menos enrojecida, y la protección solar es imprescindible para que no se oscurezca: una cicatriz reciente expuesta al sol puede quedar marcada de forma permanente. Masajear la cicatriz con una crema hidratante también la ayuda a quedar más flexible.
Niños y tiritas
Para los niños, una tirita es casi un tratamiento en sí misma: les tranquiliza ver la herida tapada. Elige tiritas con adhesivo suave y, para retirarlas sin llanto, empapa antes el borde con un poco de aceite o de agua tibia. Enséñales a no arrancarse las costras y a avisar si la herida les duele más con los días.
Alergia a los adhesivos
Algunas personas desarrollan picor, enrojecimiento o pequeñas ampollas en la zona donde se pega la tirita. Si te ocurre, elige productos hipoalergénicos, de papel o de silicona, que se adhieren con suavidad, y limita el tiempo que el adhesivo está en contacto con la piel. Si la reacción es intensa, consulta.
Cuándo consultar
Consulta si la herida no mejora en unos días, si aparecen enrojecimiento que se extiende, calor, pus, mal olor o fiebre, o si se trata de una herida en el pie de una persona con diabetes o con problemas de circulación, en cuyo caso conviene que la vea un profesional desde el principio.
Preguntas frecuentes
¿Las tiritas infantiles son distintas?
Suelen tener un adhesivo más suave y diseños que ayudan a que los niños se dejen curar.
¿Por qué el hidrocoloide se pone blanco?
Es el gel que se forma al absorber el exudado; es normal y forma parte de su función.
¿Puedo ducharme con una tirita?
Si es impermeable, sí; si no, cámbiala después de la ducha.
Te asesoramos
Ven a la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. Para prevenir rozaduras en los pies, visita la sección de complementos de pie y plantillas.