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Líquido de lentillas
Las lentillas de reposición quincenal o mensual acumulan cada día proteínas, grasas de la lágrima, restos de maquillaje y microorganismos. El líquido de mantenimiento es el encargado de limpiarlas y desinfectarlas para que se puedan volver a usar con seguridad, y elegirlo y usarlo bien es tan importante como la propia lentilla. En esta sección de FARMACIA BARCELÓ Los Garres encontrarás soluciones únicas, sistemas de peróxido, gotas humectantes y otros productos para el cuidado de las lentillas, y te explicamos cómo usar cada uno y los errores más frecuentes que conviene evitar.
Tipos de soluciones
- Solución única o multipropósito: limpia, aclara, desinfecta y conserva la lentilla con un solo producto. Es la más utilizada por su comodidad.
- Sistemas de peróxido de hidrógeno: ofrecen una desinfección muy completa y no llevan conservantes, por lo que son adecuados para ojos sensibles. Necesitan un estuche especial que neutraliza el peróxido.
- Soluciones para lentillas rígidas: específicas para este tipo de lentes.
- Gotas humectantes: se aplican con la lentilla puesta para mejorar la comodidad durante el día.
- Solución salina: sirve solo para aclarar, no desinfecta.
Cómo usar la solución única
- Lávate y sécate las manos.
- Al quitarte la lentilla, colócala en la palma de la mano, añade unas gotas de solución y frótala suavemente con el dedo unos segundos por cada cara.
- Aclárala con un chorro de solución.
- Guárdala en el estuche con solución nueva, sin aprovechar la del día anterior.
- Respeta el tiempo mínimo de desinfección indicado antes de volver a ponértela, normalmente varias horas.
- Por la mañana, tira la solución del estuche, acláralo con solución y déjalo secar boca abajo, al aire.
Los sistemas de peróxido, con cuidado
El peróxido de hidrógeno desinfecta en profundidad, pero no puede entrar en contacto con el ojo sin neutralizar, porque produce un escozor intenso y puede dañar la córnea. Usa siempre el estuche con el disco neutralizador que acompaña al producto, respeta el tiempo de neutralización completo, que suele ser de seis horas, y nunca uses esta solución para aclarar la lentilla ni como gotas.
Errores frecuentes
- Rellenar el estuche sobre la solución del día anterior.
- Usar agua del grifo para aclarar las lentillas o el estuche.
- No frotar la lentilla, aunque la solución lo indique como opcional; el frotado elimina muchos más depósitos.
- Usar el envase abierto más tiempo del indicado.
- Pasar la solución a envases más pequeños, que pueden contaminarla.
- No renovar el estuche cada mes.
Una vez abierto
Las soluciones tienen una fecha de caducidad y, además, un periodo de uso una vez abiertas, que suele ser de unos tres meses, indicado en el envase. Anota la fecha de apertura en el frasco, ciérralo bien después de cada uso y no toques la punta del envase con los dedos ni con la lentilla, para evitar contaminarlo.
El estuche, el gran olvidado
El estuche de las lentillas es uno de los puntos donde más fácilmente crecen bacterias y hongos, que forman una película invisible en sus paredes. Por eso hay que vaciarlo cada mañana, aclararlo con solución, nunca con agua, y dejarlo secar boca abajo y abierto sobre un pañuelo limpio. Cámbialo al menos una vez al mes; muchas soluciones incluyen un estuche nuevo en cada envase precisamente para facilitarlo. Guárdalo lejos del inodoro y de las zonas húmedas del baño.
Proteínas y depósitos
Con el uso, sobre la superficie de la lentilla se acumulan proteínas y lípidos de la lágrima que la vuelven menos transparente, más incómoda y más propensa a las infecciones. El frotado diario con la solución elimina la mayor parte. Algunas personas, sobre todo con lentillas de reposición más larga o con lágrima muy rica en proteínas, necesitan además limpiadores enzimáticos o soluciones con mayor poder de limpieza. Si notas las lentillas turbias o que pican antes de tiempo, coméntalo.
Ojos sensibles
Algunas personas reaccionan a los conservantes de las soluciones únicas con enrojecimiento, picor o molestias al ponerse la lentilla. En estos casos, un sistema de peróxido o un cambio a lentillas diarias suelen resolver el problema. Si las molestias persisten, quítate las lentillas y consulta con tu óptico-optometrista.
De viaje
Los formatos de viaje, de menos de 100 mililitros, se pueden llevar en el equipaje de mano del avión y suelen incluir un estuche. No intentes ahorrar solución en los viajes reutilizándola, y lleva siempre unas gafas por si tienes que retirar las lentillas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cambiar de marca de solución?
Sí, aunque algunas combinaciones de solución y material de lentilla se toleran mejor que otras; pregúntanos.
¿El suero fisiológico sirve para guardar las lentillas?
No: no desinfecta, solo sirve para aclarar.
¿Las lentillas diarias necesitan líquido?
No, se usan una vez y se tiran.
Te asesoramos
Ven a la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. Encuentra tus lentes en la sección de lentillas.