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Zapatos y zuecos
Un calzado adecuado es una de las mejores inversiones en salud: previene dolores de pies, rodillas y espalda, reduce el cansancio en las jornadas largas y, en las personas mayores, disminuye el riesgo de caídas. En esta sección de FARMACIA BARCELÓ Los Garres encontrarás zuecos profesionales y calzado de confort pensados para quienes pasan muchas horas de pie y para quienes necesitan un calzado cómodo y seguro, y te explicamos qué características debe tener un buen zapato y cómo elegir la talla correctamente.
Zuecos profesionales
Los zuecos sanitarios y profesionales están diseñados para quienes trabajan muchas horas de pie, como el personal sanitario, de hostelería, de cocina o de limpieza. Suelen ser ligeros, con suela antideslizante, buena amortiguación y materiales que se lavan con facilidad. Para el trabajo, conviene elegir modelos con la puntera cerrada, que protege de golpes y salpicaduras, y con sujeción en el talón o tira trasera, que da más estabilidad al caminar deprisa.
Qué debe tener un buen zapato
- Puntera amplia: para que los dedos se muevan sin apretarse.
- Contrafuerte firme: la parte trasera debe sujetar bien el talón.
- Suela antideslizante y con amortiguación: que absorba el impacto y no resbale.
- Tacón bajo y ancho: de dos a cuatro centímetros es lo más recomendable para el uso diario.
- Materiales transpirables y flexibles: como la piel o los tejidos técnicos.
- Cierre ajustable: cordones o velcro que permitan adaptar el zapato al pie.
- Plantilla extraíble: facilita usar plantillas ortopédicas si se necesitan.
Cómo elegir la talla
- Pruébate el calzado por la tarde, cuando los pies están algo más hinchados.
- Pruébate los dos zapatos, porque es habitual que un pie sea algo más grande que el otro.
- Usa los calcetines o las medias con los que vas a llevarlos.
- Deja alrededor de un centímetro entre el dedo más largo y la punta del zapato.
- Camina un rato por la tienda: el zapato debe ser cómodo desde el primer momento.
Calzado para mayores
En las personas mayores, el calzado es una pieza clave para prevenir caídas. Lo ideal es un zapato cerrado, con cierre de velcro fácil de manejar, suela antideslizante, contrafuerte firme y horma ancha. Las zapatillas de casa también deben sujetar el talón: las chanclas y las zapatillas abiertas por detrás son una causa frecuente de tropiezos. Si hay hinchazón de pies, existen modelos con materiales elásticos que se adaptan al volumen.
Pies sensibles
Las personas con diabetes, con juanetes, dedos en garra o pies muy sensibles necesitan un calzado sin costuras interiores que rocen, con la parte delantera amplia y profunda y materiales blandos. Revisa el interior del zapato con la mano antes de calzarte, para detectar arrugas, piedrecitas o costuras. Ante cualquier rozadura, cambia de calzado y cura la zona.
Calzado infantil
Los pies de los niños están en pleno desarrollo, y un calzado inadecuado puede producir molestias y rozaduras. Para los que empiezan a caminar, el calzado debe ser flexible, ligero y con la suela fina, que les deje sentir el suelo. Después, busca zapatos que sujeten bien el talón, con la puntera amplia y cierres fáciles. Revisa la talla cada pocos meses, porque el pie crece deprisa, y no heredes calzado usado que ya se ha adaptado a otro pie.
Tacones y salud
Los tacones altos cargan el peso del cuerpo sobre la parte delantera del pie, acortan los músculos de la pantorrilla y aumentan la presión sobre los dedos, lo que favorece los juanetes, las durezas y el dolor metatarsal. No hace falta renunciar a ellos en ocasiones especiales, pero para el día a día conviene alternarlos con calzado de tacón bajo y estirar las pantorrillas al quitárselos.
En la piscina y en las duchas
En las piscinas, los vestuarios, las duchas de los gimnasios y las de los campings, usa siempre chanclas o zuecos de baño. Protegen de los hongos y de las verrugas plantares, que se contagian con facilidad en las superficies húmedas, y evitan resbalones. Sécate bien los pies al terminar, sobre todo entre los dedos.
Cuidado del calzado
Alterna dos pares de zapatos para el uso diario, de modo que cada uno se seque bien durante al menos un día. Lava los zuecos con regularidad, siguiendo las indicaciones del fabricante. Renueva el calzado cuando la suela esté desgastada de forma desigual o haya perdido amortiguación, porque deja de proteger el pie y altera la pisada.
Preguntas frecuentes
¿Los zuecos son buenos para trabajar todo el día?
Los diseñados para uso profesional, sí; elige uno con buena sujeción y amortiguación.
¿El calzado plano es siempre lo mejor?
No del todo: un tacón bajo, de dos a cuatro centímetros, suele ser más cómodo que uno totalmente plano.
¿Puedo usar mis plantillas en estos zapatos?
Si tienen plantilla extraíble, normalmente sí.
Te asesoramos
Ven a la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. Para mejorar el confort de tus zapatos, visita la sección de complementos de pie y plantillas.