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Mordedores y sonajeros
Hacia los tres o cuatro meses, el bebé empieza a llevarse todo a la boca y a agarrar los objetos con las manos. Es el momento de los sonajeros, que estimulan sus sentidos, y de los mordedores, que alivian las molestias de las encías cuando empiezan a salir los dientes. En FARMACIA BARCELÓ Los Garres tenemos mordedores y sonajeros seguros, fáciles de limpiar y adaptados a cada etapa.
Tipos de mordedores
- Refrigerables: rellenos de agua o gel, se enfrían en la nevera y calman la inflamación de las encías. Nunca deben ponerse en el congelador, porque el frío extremo puede dañar las encías.
- De silicona: blandos, flexibles y resistentes, con distintas texturas que masajean las encías.
- De caucho natural: muy suaves al tacto; no aptos para bebés con alergia al látex.
- Con mango o en forma de anillo: fáciles de sujetar con sus pequeñas manos.
- Mordedores con malla: permiten dar trocitos de fruta fría a partir de la edad adecuada, bajo supervisión.
Los sonajeros y el desarrollo
Agarrar un sonajero, agitarlo y descubrir que hace ruido es un gran avance para el bebé: aprende la relación entre causa y efecto, entrena la coordinación entre la vista y las manos, y estimula el oído. Los colores vivos y contrastados atraen su atención en los primeros meses. Elige sonajeros ligeros, que pueda sujetar sin esfuerzo y que no le hagan daño si se golpea con ellos.
Seguridad ante todo
- Compra juguetes con el marcado de conformidad europeo y la edad recomendada.
- Comprueba que no tienen piezas pequeñas que puedan soltarse.
- Revisa a menudo los mordedores: si están agrietados, rotos o pierden líquido, deséchalos.
- No los ates al cuello del bebé con cordones ni cintas.
- Evita los collares de ámbar u otros abalorios para la dentición: suponen riesgo de asfixia y estrangulamiento, y no hay pruebas de que alivien.
Limpieza
Los mordedores y sonajeros pasan muchas horas en la boca del bebé y en el suelo. Lávalos a diario con agua caliente y jabón y acláralos bien. Comprueba en las instrucciones si pueden esterilizarse o lavarse en el lavavajillas: los que tienen relleno líquido o piezas electrónicas no suelen tolerarlo.
Señales de que vienen los dientes
- Babeo abundante y ganas de morderlo todo.
- Encías hinchadas o enrojecidas.
- Más irritabilidad o despertares nocturnos.
- Rojez en las mejillas o alrededor de la boca por la saliva.
Otras formas de aliviar las encías
Además del mordedor, puedes masajear suavemente las encías del bebé con el dedo limpio o con un dedal de silicona, o darle a morder una gasa limpia humedecida y enfriada en la nevera, siempre bajo vigilancia. Seca a menudo la saliva de la barbilla y el cuello, y aplica una crema protectora para evitar las irritaciones. Si está muy molesto, consulta con el pediatra antes de usar geles o analgésicos.
Juguetes para cada etapa
En los primeros meses, el bebé disfruta con móviles y sonajeros que se mueven y suenan a su alrededor. Cuando aprende a agarrar, prefiere objetos ligeros que pueda pasar de una mano a otra. Al sentarse, empieza a explorar juguetes con distintas texturas y formas. Ofrecer pocos juguetes a la vez y adecuados a su edad favorece que preste atención y juegue más tiempo con cada uno.
El juego como vínculo
Ningún juguete sustituye a la interacción con los padres. Agitar un sonajero mientras le hablas, esconderlo y hacerlo aparecer, o cantarle mientras le das el mordedor convierten un objeto sencillo en una experiencia de aprendizaje y de afecto. El bebé aprende sobre todo jugando con las personas que lo cuidan.
El orden de salida de los dientes
Los primeros dientes suelen ser los incisivos centrales inferiores, entre los seis y los diez meses, seguidos de los superiores. Después salen los incisivos laterales, las primeras muelas, los colmillos y, por último, las segundas muelas, hacia los dos o tres años. Cada niño tiene su propio ritmo: algunos tienen el primer diente a los cuatro meses y otros cumplen el año sin ninguno, y ambas situaciones son normales.
Materiales y sustancias
Elige mordedores fabricados con materiales aptos para el contacto con alimentos, sin bisfenol A ni ftalatos, y con colores que no destiñan. Si un mordedor desprende olor fuerte o se vuelve pegajoso con el uso, sustitúyelo.
Viajes y salidas
En los paseos y viajes, un mordedor refrigerable guardado en una bolsa isotérmica y un sonajero ligero sujeto al carrito con una cinta corta homologada ayudan a entretener y calmar al bebé. Evita que los juguetes cuelguen sueltos con cintas largas.
Preguntas frecuentes
¿Desde qué edad puede usar un mordedor?
Desde los tres o cuatro meses, cuando empieza a llevarse las cosas a la boca, aunque los dientes tarden más en salir.
¿Cuántos mordedores necesito?
Dos o tres, para ir alternando mientras uno se enfría en la nevera y otro se lava.
¿Puedo darle un trozo de pan duro para morder?
No sin supervisión: puede romperse y provocar un atragantamiento.
Visítanos
Estamos en la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. Para cuidar las encías y los primeros dientes, consulta la sección de primeros dientes.