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Aromaterapia
La aromaterapia utiliza los aceites esenciales, las sustancias aromáticas concentradas que se extraen de flores, hojas, cortezas, raíces o frutos, para crear ambientes agradables y acompañar el bienestar del día a día. Un aroma puede ayudarnos a relajarnos antes de dormir, a sentir la respiración más despejada o a refrescar una habitación. En esta sección de FARMACIA BARCELÓ Los Garres encontrarás aceites esenciales y difusores, y te explicamos las distintas formas de usarlos, los aceites más conocidos y, sobre todo, las precauciones necesarias, porque un aceite esencial es un producto muy concentrado.
Qué encontrarás en esta sección
- Aceites esenciales: puros o en mezclas para distintos momentos.
- Difusores: aparatos para dispersar el aroma en el ambiente.
Formas de usar los aceites esenciales
- Difusión ambiental: unas gotas en un difusor perfuman la habitación de forma suave y continua.
- Inhalación: una o dos gotas en un pañuelo, para respirar el aroma de cerca.
- Masaje: siempre diluidos en un aceite vegetal, como el de almendras dulces o el de jojoba.
- Baño: mezclados previamente con sales, leche o un gel neutro, nunca directamente en el agua, porque no se disuelven.
Los aceites más conocidos
- Lavanda: su aroma se asocia a la relajación y al descanso.
- Eucalipto: da una sensación de respiración despejada.
- Menta: aroma fresco y estimulante.
- Árbol del té: muy utilizado en productos para la piel con impurezas.
- Naranja dulce y limón: aromas alegres y frescos.
- Romero: un aroma intenso, tradicionalmente asociado a la concentración.
Precauciones imprescindibles
- No los ingieras, salvo que el envase indique expresamente que son aptos para uso alimentario y en la dosis indicada.
- No los apliques puros sobre la piel: dilúyelos en un aceite vegetal.
- Haz una prueba en una pequeña zona de la piel antes del primer uso.
- Evita el contacto con los ojos y las mucosas.
- Los aceites de cítricos, como la bergamota o el limón, pueden manchar la piel con el sol: no te expongas tras aplicarlos.
- Guárdalos fuera del alcance de los niños: la ingestión accidental puede ser grave.
Niños, embarazo y personas con asma
Algunos aceites esenciales, como los ricos en mentol o en eucaliptol, pueden provocar problemas respiratorios en niños pequeños y no deben usarse cerca de su cara ni en su habitación sin consultar. Durante el embarazo y la lactancia, muchos aceites están desaconsejados. Las personas con asma o alergias pueden sufrir irritación con algunos aromas; en estos casos, conviene empezar con una difusión muy suave y ventilar.
Cuidado con las mascotas
Los gatos son especialmente sensibles a los aceites esenciales, porque su organismo no los elimina bien, y los perros y los pájaros también pueden verse afectados. No apliques aceites esenciales sobre tus animales sin indicación del veterinario, difunde en espacios ventilados y deja siempre a la mascota la posibilidad de salir de la habitación.
Cómo reconocer un buen aceite esencial
La etiqueta de un aceite esencial de calidad indica el nombre botánico de la planta, la parte utilizada, el método de extracción, el país de origen y, a menudo, su composición principal. Debe venderse en frascos de vidrio oscuro con cuentagotas. Desconfía de los productos baratos que no indican el nombre botánico o que se presentan como aceites aromáticos sin más información: pueden ser fragancias sintéticas.
Los aceites vegetales portadores
Para aplicar los aceites esenciales en la piel se necesita un aceite vegetal que los diluya, llamado aceite portador. Los más usados son el de almendras dulces, suave y económico; el de jojoba, que no deja sensación grasa; el de coco fraccionado, ligero y sin olor; y el de rosa mosqueta, muy apreciado para el cuidado de la piel. Como referencia general para adultos, se suelen usar entre una y tres gotas de aceite esencial por cada cucharada de aceite portador, y menos en las pieles sensibles o en la cara.
Conservación
Los aceites esenciales se degradan con la luz, el calor y el aire. Guárdalos bien cerrados, en su frasco de vidrio oscuro, en un lugar fresco y alejado de la luz del sol, y en posición vertical para que no se dañe el cuentagotas. Si un aceite cambia de olor, de color o se vuelve más espeso, es señal de que se ha oxidado y ya no debe usarse sobre la piel.
Una rutina aromática para el día
Por la mañana, un aroma cítrico o de menta en el difusor ayuda a empezar el día con energía. Durante la jornada de trabajo, el romero o el limón aportan una sensación de frescor. Por la noche, la lavanda o la naranja dulce crean un ambiente tranquilo antes de dormir. Basta con sesiones cortas, de media hora a una hora, en una habitación ventilada.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura un aceite esencial abierto?
Entre uno y tres años, según el aceite; los cítricos se oxidan antes.
¿Puedo mezclar varios aceites?
Sí, muchas sinergias combinan dos o tres aceites; empieza con pocas gotas.
¿La aromaterapia sustituye un tratamiento?
No: es un complemento para el bienestar, nunca un sustituto de la atención médica.
Te asesoramos
Ven a la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. Si buscas ayuda para relajarte, visita la sección de insomnio y estrés.