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Higiene nasal

Los bebés respiran principalmente por la nariz y no saben sonarse, así que unos simples mocos pueden impedirles comer, dormir y respirar con comodidad. Los lavados nasales son el gesto más útil para aliviarlos: retiran la mucosidad, despejan la nariz y ayudan a prevenir complicaciones como la otitis. En FARMACIA BARCELÓ Los Garres tenemos suero fisiológico, soluciones de agua de mar y aspiradores nasales, y te enseñamos a usarlos.

Suero fisiológico y agua de mar

  • Suero fisiológico en monodosis: la opción más utilizada para los lavados diarios. Es estéril, tiene la misma concentración de sal que el cuerpo y cada envase se usa una sola vez.
  • Agua de mar isotónica en spray: para la higiene diaria en niños algo mayores, con boquillas adaptadas a la edad.
  • Agua de mar hipertónica: más concentrada, ayuda a descongestionar cuando la nariz está muy tapada. En bebés pequeños, consulta antes de usarla.

Cómo hacer un lavado nasal

  1. Lávate las manos y prepara la monodosis a temperatura ambiente.
  2. Tumba al bebé de lado, sujetando bien su cabeza.
  3. Introduce la punta de la monodosis en la fosa nasal que queda arriba y presiona con decisión para que el suero arrastre la mucosidad.
  4. Incorpóralo para que expulse los mocos y límpiale con una gasa o un pañuelo.
  5. Gira al bebé hacia el otro lado y repite en la otra fosa nasal.

Al principio puede llorar o protestar, pero con la práctica se hace en pocos segundos.

¿Cuándo hacer los lavados?

Los momentos más útiles son antes de las tomas, para que pueda comer respirando bien, y antes de dormir. Cuando hay mucha mucosidad, pueden hacerse varias veces al día. Si el bebé no tiene mocos, no es necesario hacer lavados a diario.

Aspiradores nasales

Después del lavado, si quedan mocos espesos, un aspirador nasal ayuda a retirarlos. Los hay manuales, en los que el adulto aspira por una boquilla con un filtro, de pera y eléctricos. Úsalos con suavidad, sin introducir la punta demasiado, y lávalos después de cada uso. No conviene aspirar muchas veces al día porque se irrita la mucosa.

Cuándo consultar con el pediatra

  • Si respira muy rápido, se le marcan las costillas o se le hunde el pecho al respirar.
  • Si rechaza las tomas o moja menos pañales.
  • Si tiene fiebre en los primeros tres meses, o fiebre alta a cualquier edad.
  • Si los mocos duran más de diez días o se acompañan de dolor de oído.
  • Si está muy decaído o irritable.

Ayudar al bebé a descansar

Cuando el bebé está congestionado, le cuesta dormir tumbado. Elevar ligeramente el cabecero de la cuna, colocando un libro o una cuña bajo las patas, nunca almohadas dentro de la cuna, puede ayudarle. Mantén la habitación ventilada, a una temperatura agradable y sin humo de tabaco. Ofrécele las tomas con más frecuencia y en menor cantidad si se cansa al comer.

Catarros en la guardería

Durante el primer y el segundo invierno de guardería, es normal que los niños encadenen un catarro tras otro: su sistema inmunitario está conociendo muchos virus nuevos. La higiene nasal frecuente, el lavado de manos y una alimentación variada son las mejores herramientas. Con los años, los catarros se vuelven menos frecuentes.

Enseñar a sonarse

A partir de los dos o tres años, la mayoría de los niños pueden aprender a sonarse. Enséñales a tapar una fosa nasal y soplar suavemente por la otra, como si apagaran una vela con la nariz, y a tirar el pañuelo después de usarlo y lavarse las manos. Los sprays de agua de mar adaptados a su edad pueden ayudarles a limpiar la nariz antes de sonarse.

Mocos y oídos

La nariz y el oído medio están comunicados por la trompa de Eustaquio, más corta y horizontal en los bebés. Cuando la nariz está llena de mocos, es más fácil que se acumulen secreciones detrás del tímpano y aparezca una otitis. Mantener la nariz limpia es la mejor prevención. Si el bebé se toca o se tira de la oreja, llora más al tumbarse o tiene fiebre durante un catarro, consulta con el pediatra.

Alergia y mocos en niños mayores

Si un niño tiene mocos claros y acuosos durante semanas, estornudos en salvas, picor de nariz y ojos llorosos, especialmente en primavera o al contacto con animales o polvo, puede tratarse de una rinitis alérgica. Los lavados nasales ayudan a arrastrar los alérgenos, pero conviene que el pediatra valore el diagnóstico y el tratamiento.

Cuidar la piel de alrededor de la nariz

Con tantos mocos y limpiezas, la piel bajo la nariz se irrita y se agrieta. Usa pañuelos suaves o gasas húmedas, no frotes, y aplica una crema protectora o un bálsamo en la zona varias veces al día.

Preguntas frecuentes

¿Los mocos verdes significan infección bacteriana?

No necesariamente. El color cambia a lo largo de un catarro normal y no indica por sí solo que haga falta antibiótico.

¿Puedo usar una monodosis abierta más tarde?

No. Una vez abierta, se pierde la esterilidad; usa lo necesario y desecha el resto.

¿Puedo poner gotas descongestionantes a mi bebé?

No sin indicación médica: en niños pequeños pueden ser peligrosas.

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Estamos en la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. Para aspiradores y humidificadores, consulta nuestra sección de aparatos electrónicos.