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Probióticos y enzimas
El intestino alberga billones de microorganismos que participan en la digestión, la producción de algunas vitaminas y la defensa frente a infecciones. Cuando esa comunidad se desequilibra, por un antibiótico, un viaje o una gastroenteritis, aparecen molestias digestivas. Los probióticos ayudan a recuperar el equilibrio, y las enzimas digestivas facilitan la digestión de alimentos concretos. En FARMACIA BARCELÓ Los Garres te ayudamos a elegir el adecuado para cada situación.
Probióticos: cuándo pueden ayudar en adultos
- Durante y después de un tratamiento antibiótico: para reducir el riesgo de diarrea.
- Diarrea aguda o del viajero: algunos pueden acortar su duración, junto con la rehidratación.
- Colon irritable: ciertas cepas mejoran la hinchazón y las molestias en algunas personas.
- Salud vaginal: los lactobacilos ayudan a mantener la flora vaginal y prevenir recaídas de infecciones.
- Épocas de estrés digestivo: cambios de dieta o de rutina.
Los efectos dependen de la cepa concreta. Te ayudamos a elegir el probiótico con estudios en tu situación.
Prebióticos y simbióticos
Los prebióticos son fibras que sirven de alimento a las bacterias beneficiosas del intestino, como la inulina o los fructooligosacáridos, presentes de forma natural en la cebolla, el ajo, el puerro, los espárragos, la alcachofa o el plátano. Los simbióticos combinan probióticos y prebióticos en un mismo producto. Introdúcelos poco a poco, porque al principio pueden producir gases.
Enzimas digestivas
- Lactasa: para las personas con intolerancia a la lactosa; se toma justo antes de consumir lácteos.
- Alfa-galactosidasa: ayuda a digerir los azúcares de las legumbres y algunas verduras que producen gases.
- Bromelina y papaína: enzimas de la piña y la papaya que ayudan a digerir las proteínas.
- Enzimas pancreáticas: en casos de insuficiencia del páncreas, siempre con prescripción médica.
Cómo tomar los probióticos
- Sigue las indicaciones de conservación: algunos necesitan nevera.
- Si tomas antibióticos, separa el probiótico unas dos horas, salvo los que son levaduras.
- No los disuelvas en bebidas calientes.
- Mantén la toma el tiempo recomendado, normalmente unos días o semanas.
La microbiota y la alimentación
La variedad de la alimentación se refleja en la variedad de las bacterias del intestino. Una dieta rica en fibra de distintas fuentes, con verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y frutos secos, y alimentos fermentados como el yogur natural, el kéfir o los encurtidos tradicionales, favorece una microbiota diversa. Por el contrario, los ultraprocesados, el exceso de azúcar y el alcohol la empobrecen.
El viajero prevenido
La diarrea del viajero es frecuente en destinos con condiciones higiénicas distintas. Además de llevar sueros de rehidratación y un probiótico adecuado, la prevención pasa por beber agua embotellada, evitar el hielo, las frutas que no puedas pelar tú mismo y los alimentos crudos o poco cocinados, y lavarse las manos con frecuencia.
Intolerancias digestivas
Además de la lactosa, algunas personas toleran mal la fructosa, el sorbitol o determinados tipos de fibra fermentable, con gases, hinchazón y diarrea. Si sospechas una intolerancia, consulta con tu médico antes de eliminar alimentos: existen pruebas sencillas para confirmarla, y retirar alimentos sin necesidad puede empobrecer la dieta.
Cómo leer la etiqueta de un probiótico
Un buen probiótico indica el nombre completo de cada microorganismo, con su género, especie y cepa, y la cantidad de microorganismos vivos que contiene, expresada en unidades formadoras de colonias, garantizada hasta la fecha de caducidad y no solo en el momento de fabricación. Más cepas o más cantidad no siempre significa más eficacia: lo importante es que la cepa haya demostrado beneficio en la situación concreta.
Personas mayores y microbiota
Con la edad, la variedad de la microbiota intestinal suele disminuir, sobre todo si la alimentación es menos variada o se toman muchos medicamentos. Mantener una dieta rica en fibra, beber suficiente agua y moverse cada día son las mejores formas de cuidarla.
Después de una gastroenteritis
Tras una gastroenteritis, el intestino puede quedar sensible durante unos días, con heces blandas o intolerancia temporal a la lactosa. Una alimentación suave, una buena hidratación y un probiótico pueden ayudar a recuperarse antes.
Preguntas frecuentes
¿El yogur sustituye a un probiótico?
El yogur y el kéfir aportan microorganismos vivos y son saludables, pero no siempre contienen las cepas y cantidades estudiadas para una situación concreta.
¿Puedo tomar probióticos si tengo las defensas bajas?
Consulta antes con tu médico: en personas inmunodeprimidas o con catéteres solo deben usarse con indicación médica.
¿La intolerancia a la lactosa obliga a dejar los lácteos?
No siempre. Muchas personas toleran el yogur, los quesos curados o los lácteos sin lactosa.
Te asesoramos
Ven a la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. Para los más pequeños, consulta la sección de probióticos infantiles.