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Tercera edad

Con los años cambian las necesidades del organismo: se necesita menos energía, pero las mismas o más proteínas, vitaminas y minerales. A la vez, el apetito disminuye, la sed se percibe menos, aparecen problemas de dentadura o para tragar, y se toman más medicamentos. Por eso las personas mayores tienen más riesgo de desnutrición y deshidratación, aunque no siempre se note. En FARMACIA BARCELÓ Los Garres te ayudamos a cuidar la alimentación de tus mayores.

Proteínas para conservar el músculo

A partir de los sesenta y cinco años se pierde masa y fuerza muscular de forma progresiva, lo que se conoce como sarcopenia, y aumenta el riesgo de caídas y de dependencia. Para frenarla son fundamentales dos cosas: tomar suficiente proteína repartida a lo largo del día, con huevos, lácteos, pescado, carne y legumbres, y hacer ejercicios de fuerza adaptados, como levantarse de la silla varias veces, subir escaleras o usar bandas elásticas.

Nutrientes que suelen faltar

  • Vitamina D: la piel la fabrica peor con la edad y se sale menos a la calle.
  • Calcio: para los huesos, junto con la vitamina D.
  • Vitamina B12: se absorbe peor con la edad y con algunos medicamentos.
  • Fibra: para evitar el estreñimiento, muy frecuente en esta etapa.
  • Agua: la sensación de sed disminuye, y la deshidratación puede causar confusión, mareos y caídas.

Suplementos nutricionales

Cuando la persona come poco, ha perdido peso sin buscarlo o se está recuperando de una enfermedad o una operación, los suplementos nutricionales en forma de batidos, cremas o postres ricos en proteínas y calorías ayudan a cubrir sus necesidades. Algunos están financiados con indicación médica en determinadas situaciones. Consúltanos para elegir el adecuado según el sabor, la textura y las necesidades.

Problemas para tragar

La disfagia, la dificultad para tragar, es frecuente en personas mayores y tras algunas enfermedades neurológicas, y puede provocar atragantamientos y neumonías. Si notas que alguien tose al beber, tarda mucho en comer o pierde peso, consulta. Los espesantes, que se añaden a los líquidos para darles una textura más segura, y las aguas gelificadas facilitan la hidratación. El logopeda o el médico indicarán la textura adecuada.

Consejos prácticos

  1. Ofrece comidas pequeñas y frecuentes, apetecibles y fáciles de masticar.
  2. Pon agua a la vista y ofrécela a menudo, también en forma de infusiones, caldos o gelatinas.
  3. Cuida la dentadura y la prótesis: un problema dental reduce mucho lo que se come.
  4. Comer acompañado mejora el apetito.
  5. Pésate o pesa a tu familiar de vez en cuando: perder peso sin buscarlo es una señal de alarma.

Muchos medicamentos, más cuidado

Muchas personas mayores toman cinco o más medicamentos al día. Esto aumenta el riesgo de interacciones, efectos adversos y errores en las tomas. Algunos fármacos reducen el apetito, alteran el gusto, secan la boca o afectan a la absorción de nutrientes. Revisar periódicamente la medicación con el médico y el farmacéutico, y usar pastilleros semanales, ayuda a tomarla de forma segura.

El calor y las personas mayores

Las personas mayores son especialmente vulnerables a las olas de calor de nuestros veranos. Mantener la casa fresca, ofrecer líquidos con frecuencia aunque no tengan sed, ropa ligera, evitar salir en las horas centrales y visitar o llamar a diario a los mayores que viven solos puede salvar vidas. La confusión, la debilidad o los mareos pueden ser signos de deshidratación.

Comer en compañía

La soledad es una causa frecuente de mala alimentación en las personas mayores: cocinar para uno mismo apetece menos y se acaba comiendo lo mismo o saltándose comidas. Los comedores sociales, los centros de mayores o compartir comidas con familiares y amigos ayudan a mantener una alimentación variada.

Boca seca y gusto

Con la edad y con muchos medicamentos es frecuente notar la boca seca y percibir menos los sabores, lo que hace que la comida apetezca menos. Beber a sorbos, usar sustitutos de saliva, cuidar la higiene bucal y dar más sabor a los platos con hierbas y especias, en lugar de sal, mejora la experiencia de comer.

Mantenerse activo

Caminar a diario, hacer ejercicios de equilibrio y fuerza, participar en actividades sociales y mantener la mente activa son claves para envejecer con autonomía. Nunca es tarde para empezar.

Preguntas frecuentes

¿Las personas mayores necesitan multivitamínicos?

No siempre. Depende de su alimentación y su salud. Algunos nutrientes, como la vitamina D o la B12, sí suelen requerir atención.

¿Cuánta agua debe beber una persona mayor?

En general, alrededor de un litro y medio al día, más en verano, salvo indicación médica por problemas de corazón o riñón.

¿Los batidos sustituyen a las comidas?

Normalmente se toman como complemento, entre horas, no como sustitución.

Te asesoramos

Ven a la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. Para el cuidado de los huesos, consulta la sección de huesos y articulaciones.