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Alergias
Una alergia es una reacción exagerada del sistema inmunitario frente a una sustancia que, en principio, es inofensiva: el polen, los ácaros, un alimento, un medicamento o el veneno de un insecto. Cada vez más personas conviven con alguna alergia y aprender a manejarla mejora mucho el día a día. En esta sección de FARMACIA BARCELÓ Los Garres encontrarás complementos que acompañan el cuidado de las personas alérgicas, y te ayudamos a distinguir los tipos de alergia, a leer las etiquetas de los alimentos y los complementos y a reconocer cuándo una reacción es una urgencia.
Tipos de alergia
- Respiratorias: al polen, los ácaros del polvo, los hongos o el pelo de los animales. Producen rinitis, conjuntivitis y, a veces, asma.
- Alimentarias: a la leche, el huevo, el pescado, el marisco, los frutos secos, el melocotón y otros alimentos.
- A medicamentos: como algunos antibióticos o antiinflamatorios.
- A picaduras: de abejas y avispas, que en algunas personas causan reacciones graves.
- De contacto: al níquel de la bisutería, a algunos perfumes, conservantes o al látex.
Alergia o intolerancia
A menudo se confunden, pero son cosas distintas. En la alergia interviene el sistema inmunitario, y una cantidad mínima del alimento puede provocar una reacción, a veces grave. En la intolerancia, como la intolerancia a la lactosa, el problema es digestivo: el cuerpo no digiere bien un componente, aparecen gases, hinchazón o diarrea, y la cantidad tolerada varía de una persona a otra. El diagnóstico de ambas debe hacerlo un médico; los test de intolerancias que se venden sin control médico no tienen validez demostrada.
Leer las etiquetas
En la Unión Europea, los fabricantes deben destacar en la lista de ingredientes catorce alérgenos: cereales con gluten, crustáceos, huevo, pescado, cacahuete, soja, leche, frutos de cáscara, apio, mostaza, sésamo, sulfitos, altramuces y moluscos. Esta obligación incluye los complementos alimenticios, así que revisa siempre la etiqueta: hay cápsulas de omega-3 de pescado, comprimidos con lactosa como excipiente o fórmulas con soja. Si eres alérgico, dínoslo y te ayudaremos a buscar una alternativa.
Complementos con precaución
Algunos productos de la colmena, como el polen, el própolis o la jalea real, pueden provocar reacciones alérgicas, en ocasiones graves, en personas con alergia al polen, asma o alergia a las picaduras de abeja. Lo mismo ocurre con algunas plantas de la familia de la margarita, como la equinácea o la manzanilla, en personas alérgicas a esa familia. Ante la duda, consulta antes de tomarlos.
Vitamina D y probióticos
La vitamina D participa en el funcionamiento normal del sistema inmunitario, y su déficit es frecuente. Algunos probióticos se están estudiando por su papel en la regulación de la respuesta inmunitaria, aunque los resultados todavía no permiten recomendarlos como tratamiento de las alergias. Pueden formar parte del cuidado general, pero nunca sustituyen al tratamiento indicado por el alergólogo.
Ácaros y hongos en casa
Los ácaros del polvo viven en colchones, almohadas, alfombras y peluches, y se multiplican con la humedad y el calor. Para reducirlos, ventila a diario, lava la ropa de cama a más de 60 grados cada semana, usa fundas antiácaros para el colchón y la almohada y evita acumular objetos que guarden polvo. Contra los hongos, mantén la humedad de la casa por debajo del 50 % y revisa las zonas con manchas de moho, como los baños o detrás de los armarios.
Niños alérgicos
Cuando un niño tiene una alergia alimentaria, es importante que lo sepan el colegio, el comedor y las familias con las que come. Conviene que lleve siempre la medicación de rescate que le haya pautado el pediatra y que los adultos que lo cuidan sepan cuándo y cómo usarla. Muchas alergias infantiles a la leche y al huevo desaparecen con el tiempo, por lo que el alergólogo las revisa periódicamente.
Anafilaxia: una urgencia
La anafilaxia es la reacción alérgica más grave. Aparece en minutos tras el contacto con el alérgeno y puede incluir habones por todo el cuerpo, hinchazón de labios, lengua o garganta, dificultad para respirar, ronquera, mareo, vómitos o pérdida de conocimiento. Hay que llamar al 112 de inmediato. Las personas con riesgo de anafilaxia deben llevar siempre consigo sus autoinyectores de adrenalina, saber usarlos y comprobar su fecha de caducidad.
Inmunoterapia
Las vacunas de la alergia, o inmunoterapia, consisten en administrar cantidades crecientes del alérgeno para que el cuerpo aprenda a tolerarlo. Se usan sobre todo en la alergia al polen, a los ácaros y al veneno de himenópteros, y las indica y controla el alergólogo. Pueden administrarse en inyecciones o en gotas o comprimidos bajo la lengua, y el tratamiento suele durar varios años.
Preguntas frecuentes
¿Una alergia puede aparecer en la edad adulta?
Sí, se puede desarrollar una alergia a cualquier edad, incluso a algo que antes se toleraba.
¿Los complementos curan la alergia?
No; pueden acompañar el cuidado general, pero el tratamiento lo indica el médico.
¿Qué hago si he tenido una reacción a un alimento?
Evítalo hasta que te vea un alergólogo y apunta qué comiste y qué síntomas tuviste.
Te asesoramos
Ven a la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. Si tu alergia es al polen, consulta también la sección de alergia de medicina natural.