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Herpes labial

Ese hormigueo característico en el labio que anuncia la aparición de una calentura es bien conocido por muchas personas. El herpes labial lo causa un virus que, tras la primera infección, permanece dormido en el organismo y se reactiva de vez en cuando. No tiene cura definitiva, pero actuar a tiempo con el producto adecuado acorta los brotes y reduce las molestias. En esta sección de FARMACIA BARCELÓ Los Garres encontrarás cremas antivirales, parches y bálsamos para el herpes labial, y te explicamos cuándo y cómo usarlos y cómo evitar contagiar a los demás.

Las fases de un brote

  1. Pródromos: unas horas antes de que se vea ninguna lesión, se nota en el borde del labio un hormigueo, picor o sensación de quemazón.
  2. Vesículas: pequeñas ampollas agrupadas, llenas de líquido, sobre una base enrojecida.
  3. Úlcera: las vesículas se rompen y dejan una herida dolorosa. Es la fase más contagiosa.
  4. Costra: la herida se seca y forma una costra que cae sola en unos días.

Sin tratamiento, el brote suele durar entre siete y diez días.

Productos para el herpes labial

  • Cremas antivirales: frenan la multiplicación del virus. Funcionan mejor cuanto antes se apliquen, idealmente con el primer hormigueo.
  • Parches de hidrocoloide: cubren la lesión, alivian las molestias, favorecen la cicatrización, reducen el riesgo de contagio y permiten maquillarse encima.
  • Bálsamos labiales con protección solar: ayudan a prevenir los brotes desencadenados por el sol.
  • Geles calmantes y secantes: alivian el escozor en la fase de vesículas.

Cómo aplicar la crema antiviral

  1. Empieza en cuanto notes el hormigueo, sin esperar a ver las ampollas.
  2. Lávate las manos antes y después de cada aplicación.
  3. Aplica una capa fina con un bastoncillo de algodón, cubriendo la lesión y su borde.
  4. Repite el número de veces al día que indique el prospecto, durante los días indicados.
  5. No compartas el tubo con nadie.

Evitar el contagio

El herpes se transmite por contacto directo con la lesión o con la saliva, sobre todo cuando hay vesículas o heridas abiertas. Mientras dure el brote, evita besar, no compartas vasos, cubiertos, toallas, bálsamos labiales ni cuchillas de afeitar, y no toques la lesión. Si lo haces, lávate las manos enseguida, y ten especial cuidado de no llevarte el virus a los ojos, donde puede causar una infección seria.

Bebés y personas vulnerables

Nunca beses a un bebé si tienes un herpes activo: en los recién nacidos, el virus puede causar infecciones graves. Extrema también las precauciones con personas que tengan las defensas bajas o enfermedades de la piel como la dermatitis atópica, en las que el herpes puede extenderse.

Prevenir los brotes

Los brotes suelen reaparecer ante el sol intenso, el frío y el viento, la fiebre, los resfriados, el estrés, el cansancio o los cambios hormonales de la regla. Usar un bálsamo labial con protección solar alta en la playa, la montaña y la nieve, descansar bien y no descuidar la alimentación en épocas de estrés ayuda a espaciarlos.

La primera infección

La mayoría de las personas se contagian del virus en la infancia. En algunos niños, esa primera infección pasa desapercibida, pero en otros produce fiebre, malestar y numerosas llagas dolorosas en las encías, la lengua y los labios, que hacen que rechacen la comida y la bebida. En ese caso hay que consultar con el pediatra y vigilar que el niño beba suficiente para no deshidratarse; los alimentos fríos y blandos, como los yogures o los helados, suelen tolerarse mejor.

Tratamientos estéticos y dentales

Algunos tratamientos en la zona de la boca, como los peelings, el láser, el relleno de labios, el micropigmentado o ciertos tratamientos dentales, pueden desencadenar un brote en personas propensas. Si sueles tener herpes, coméntalo antes con el profesional: puede valorar posponer el tratamiento si hay un brote activo o indicarte alguna medida preventiva.

Después del brote

Cuando la costra se cae, la piel nueva es fina y sensible. Mantenla hidratada con un bálsamo labial, protégela del sol para que no quede una mancha y evita arrancar las costras antes de tiempo, porque puede quedar una pequeña cicatriz. Cambia el cepillo de dientes después de un brote y tira los bálsamos o barras de labios que hayas usado mientras tenías lesiones.

Herpes labial y herpes zóster

No hay que confundir el herpes labial con el herpes zóster, o culebrilla, que lo causa el virus de la varicela. El zóster produce dolor y una erupción de ampollas en forma de banda en un solo lado del cuerpo o de la cara. Requiere consulta médica cuanto antes, idealmente en los tres primeros días, porque el tratamiento precoz reduce las complicaciones.

Cuándo consultar

Consulta con el médico si los brotes son muy frecuentes, si duran más de dos semanas, si las lesiones se extienden fuera del labio o aparecen cerca del ojo, si tienes fiebre alta o malestar general, o si tienes las defensas bajas por alguna enfermedad o tratamiento. En algunos casos, el médico puede indicar antivirales por vía oral.

Preguntas frecuentes

¿Puedo maquillarme con herpes?

Mejor sobre un parche de hidrocoloide, y nunca compartas el maquillaje ni los aplicadores.

¿Puedo reventar las ampollas?

No: se extiende el virus, duele más y puede infectarse o dejar marca.

¿El herpes labial se cura para siempre?

No, el virus permanece en el organismo, pero los brotes se pueden controlar.

Te asesoramos

Ven a la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. Si prefieres opciones naturales, consulta la sección de herpes labial de medicina natural.