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Difusores

Un difusor es la forma más sencilla y segura de disfrutar de los aceites esenciales: dispersa su aroma en el aire de la habitación sin necesidad de aplicarlos sobre la piel. Los hay de muchos tipos, desde los eléctricos con agua y luz hasta las sencillas varillas de madera. En esta sección de FARMACIA BARCELÓ Los Garres encontrarás difusores para casa, la oficina o el coche, y te explicamos cómo funciona cada tipo, cuál elegir según el espacio, cómo usarlo y, muy importante, cómo limpiarlo para que funcione bien y de forma higiénica.

Tipos de difusores

  • Ultrasónicos: mezclan el aceite con agua y, mediante vibraciones, la transforman en una fina neblina fría. Son los más populares, silenciosos y fáciles de usar.
  • Nebulizadores: difunden el aceite puro, sin agua. El aroma es más intenso y gastan más aceite.
  • De calor: como los quemadores con vela. El calor puede alterar los componentes del aceite y requieren vigilancia por la llama.
  • Pasivos: varillas de madera, piedras o cerámicas porosas que desprenden el aroma poco a poco, sin electricidad.
  • Para el coche: pequeños difusores que se colocan en la rejilla de ventilación.

Cómo elegir un difusor

Ten en cuenta el tamaño de la habitación: un difusor pequeño es suficiente para un dormitorio, pero un salón amplio necesita más capacidad. Valora que tenga temporizador y apagado automático cuando se queda sin agua, que sea silencioso si lo vas a usar para dormir y que sea fácil de desmontar y limpiar. Las luces de colores son un extra agradable, pero conviene poder apagarlas por la noche.

Cómo usar un difusor ultrasónico

  1. Colócalo sobre una superficie plana y estable, lejos de aparatos electrónicos y fuera del alcance de los niños.
  2. Llena el depósito con agua a temperatura ambiente hasta la línea indicada.
  3. Añade entre tres y seis gotas de aceite esencial, según el tamaño del depósito y la habitación.
  4. Usa sesiones de 30 a 60 minutos en lugar de tenerlo encendido todo el día.
  5. Mantén la habitación ventilada y deja descansar el ambiente entre sesiones.
  6. Al terminar, vacía el agua sobrante y seca el depósito.

La limpieza, fundamental

El agua estancada favorece el crecimiento de bacterias y hongos, que el difusor podría dispersar después por la habitación. Vacíalo y sécalo después de cada uso. Una vez por semana, límpialo a fondo: llena el depósito hasta la mitad con agua y un chorrito de vinagre blanco, ponlo en marcha unos minutos, vacíalo y limpia el interior con un bastoncillo, sin tocar con fuerza la placa que vibra. Si usas agua del grifo con mucha cal, como ocurre en muchas zonas de Murcia, la limpieza frecuente evita que el aparato se estropee.

Difusor y humidificador no son lo mismo

Aunque los difusores ultrasónicos liberan algo de vapor, su función principal es dispersar el aroma, y la cantidad de agua que aportan al ambiente es pequeña. Si necesitas humedecer el aire de una habitación, por ejemplo en invierno con la calefacción o cuando hay mucosidad, lo adecuado es un humidificador, que tiene un depósito mayor y está diseñado para ello. Muchos humidificadores no admiten aceites esenciales: revisa las instrucciones.

En el dormitorio

Un difusor con aceites relajantes, como la lavanda, puede formar parte de una rutina para ir a dormir. Ponlo en marcha un rato antes de acostarte y apágalo al meterte en la cama, o usa el temporizador. No lo coloques junto a la cabecera, y no lo uses en la habitación de un bebé ni de un niño pequeño sin consultar, porque algunos aceites no son adecuados para ellos.

En la oficina y en el coche

En el trabajo, un pequeño difusor de sobremesa o uno que funcione por USB permite disfrutar de un aroma suave sin molestar a los compañeros; elige aromas ligeros, como los cítricos, y consulta antes si compartes espacio con otras personas. En el coche, opta por difusores pasivos o de rejilla con aromas frescos y moderados, y evita los aromas muy relajantes en los viajes largos, cuando lo importante es mantenerse despierto y atento a la carretera.

Las varillas de difusión

Los difusores de varillas, también llamados mikados, son una opción decorativa y sin mantenimiento. Las varillas absorben el líquido aromático por capilaridad y lo liberan poco a poco al aire. Cuantas más varillas pongas, más intenso será el aroma. Colócalos lejos de las fuentes de calor y de la luz directa del sol, y fuera del alcance de niños y mascotas, porque el líquido no debe ingerirse.

Mascotas y difusores

Si en casa hay gatos, perros, pájaros u otros animales, usa el difusor en espacios ventilados, con sesiones cortas y aceites suaves, y deja siempre una puerta abierta para que puedan alejarse del aroma. Coloca el difusor donde no puedan tirarlo ni beber del depósito. Si notas que tu mascota babea, tose, se rasca o parece decaída, apágalo y consulta con el veterinario.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar agua del grifo?

Sí, aunque con agua de mineralización débil el aparato se ensucia menos.

¿Puedo cambiar de aceite sin limpiar el depósito?

Mejor enjuágalo antes, para que no se mezclen los aromas.

¿Cuánto duran las varillas de un mikado?

Varias semanas; dales la vuelta de vez en cuando para reactivar el aroma.

Te asesoramos

Ven a la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. Elige el aroma para tu difusor en la sección de aceites esenciales.