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Antioxidantes

El sol, la contaminación y el tabaco generan en la piel radicales libres, unas moléculas inestables que dañan el colágeno, la elastina y las células, y que están detrás de buena parte del envejecimiento visible: arrugas finas, manchas, flacidez y un tono apagado. Los antioxidantes ayudan a neutralizarlos. En esta sección de FARMACIA BARCELÓ Los Garres encontrarás nutricosméticos antioxidantes pensados específicamente para la piel, y te explicamos qué ingredientes son los más interesantes, cómo combinarlos con los antioxidantes de aplicación tópica y qué hábitos marcan la diferencia en el aspecto de tu piel.

El envejecimiento de la piel

La piel envejece por dos vías. Una es el paso del tiempo, determinado en buena parte por la genética, que hace que se produzca menos colágeno y que la piel se vuelva más fina. La otra, mucho más influyente en el aspecto de la cara, es el envejecimiento causado por factores externos, sobre todo la radiación solar acumulada a lo largo de los años. Es lo que se llama fotoenvejecimiento, y es la razón por la que la piel de la cara y las manos envejece antes que la de las zonas que solemos llevar cubiertas.

Ingredientes antioxidantes para la piel

  • Vitamina C: contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de la piel y a la protección de las células frente al daño oxidativo.
  • Vitamina E: contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo.
  • Selenio, zinc y cobre: también contribuyen a esa protección celular.
  • Polifenoles vegetales: de la uva, el té verde, la granada o el olivo.
  • Carotenoides: como el licopeno del tomate o la astaxantina de algunas algas.
  • Coenzima Q10: presente de forma natural en la piel, cuyos niveles disminuyen con la edad.

Antioxidantes por dentro y por fuera

Los antioxidantes por vía oral llegan a la piel a través de la sangre y actúan desde las capas profundas. Los de aplicación tópica, como los sérums con vitamina C, actúan directamente en la superficie, justo donde inciden la radiación y la contaminación. Combinar ambos es la estrategia más completa. Un sérum antioxidante aplicado por la mañana, bajo la crema hidratante y el protector solar, refuerza la protección frente a los daños del día.

Una rutina antioxidante

  1. Por la mañana, limpia la piel con un limpiador suave.
  2. Aplica un sérum con vitamina C u otros antioxidantes.
  3. Continúa con tu crema hidratante habitual.
  4. Termina con un protector solar de amplio espectro, también en invierno y en días nublados.
  5. Por la noche, limpia bien la piel para retirar la contaminación y el maquillaje, y aplica tu tratamiento de noche.
  6. Completa la rutina con un complemento antioxidante, tomado con una comida.

La piel en la ciudad

Las partículas de la contaminación se depositan sobre la piel y, combinadas con la radiación solar, favorecen la formación de radicales libres, las manchas y la pérdida de luminosidad. Si vives o trabajas en zonas con mucho tráfico, una limpieza cuidadosa por la noche y una protección antioxidante por la mañana son especialmente importantes.

El tabaco y la piel

Fumar es, después del sol, el factor que más envejece la piel. Reduce el riego sanguíneo y el oxígeno que llega a los tejidos, destruye la vitamina C y daña el colágeno y la elastina. Las personas fumadoras suelen tener más arrugas alrededor de la boca y los ojos y un tono más grisáceo. Dejar de fumar mejora el aspecto de la piel en pocos meses.

El sueño y la piel

Durante la noche, la piel se repara de los daños acumulados durante el día y aumenta la renovación de sus células. Dormir poco de forma habitual se nota en forma de ojeras, un tono apagado y una piel más sensible. Mantener horarios regulares y dormir entre siete y ocho horas es uno de los gestos antiedad más sencillos y eficaces.

Los antioxidantes en el plato

Los nutricosméticos son un complemento, pero la base sigue estando en la alimentación. Incluye cada día frutas y verduras de distintos colores, como los cítricos, las fresas, el kiwi, el tomate, la zanahoria o las espinacas, y aprovecha el aceite de oliva virgen extra, los frutos secos y las legumbres.

Cómo saber si funciona

Los efectos de los antioxidantes son graduales y preventivos: no borran las arrugas existentes, pero ayudan a que la piel se mantenga en mejor estado. Para valorar su efecto, tómalos de forma continuada durante al menos tres meses y fíjate en la luminosidad, la uniformidad del tono y la textura de la piel. Hacer una foto con la misma luz al principio y al final ayuda a comparar.

Precauciones

Los antioxidantes en dosis altas no son inocuos: el betacaroteno en dosis elevadas no se recomienda a fumadores, la vitamina E en cantidades altas puede aumentar el riesgo de sangrado en personas que toman anticoagulantes, y algunos extractos vegetales interaccionan con medicamentos. Las embarazadas deben consultar antes de tomarlos.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad conviene empezar a tomar antioxidantes?

No hay una edad fija; suelen plantearse a partir de los 30 años o con mucha exposición al sol.

¿Puedo tomarlos todo el año?

Sí, aunque muchas personas los toman en las épocas de más sol.

¿Sustituyen al protector solar?

No, nunca: son un complemento a la protección solar tópica.

Te asesoramos

Ven a la calle Mayor, 136, de Los Garres, de lunes a sábado de 9 a 22 horas. Si te preocupa la flacidez, visita también la sección de firmeza.